Respeto
Hacia compañeros, rivales, árbitros, familias y todas las personas que forman parte del juego.
En la A.D. Oña Sanchinarro entendemos el fútbol como una herramienta de formación, convivencia y crecimiento personal. Nuestro proyecto se construye sobre el respeto, la inclusión, el juego limpio y la protección de la infancia.
La A.D. Oña Sanchinarro quiere ser un entorno de crecimiento deportivo y humano. Creemos en un fútbol que ayude a desarrollar la autoestima, el esfuerzo, la constancia, la responsabilidad y la convivencia, siempre desde un enfoque inclusivo y formativo.
Hacia compañeros, rivales, árbitros, familias y todas las personas que forman parte del juego.
Entendido como constancia, compromiso y trabajo diario, no solo como exigencia competitiva.
Apostamos por un trato justo y por la convivencia sin discriminación de ningún tipo.
Queremos resultados construidos desde la ética, el autocontrol y la deportividad.
Con el equipo, con el club y con una forma responsable de vivir el deporte.
Cuidamos la identidad del club y el sentimiento de formar parte de algo compartido.
El club cuenta con un ideario, un reglamento interno y un protocolo de prevención y actuación frente a la violencia que ayudan a trasladar nuestros valores a la vida diaria del equipo, la grada y la convivencia.
La A.D. Oña Sanchinarro entiende el deporte como una herramienta educativa y formativa. El club prioriza el desarrollo humano por encima del resultado y promueve valores como el esfuerzo, la constancia, el autocontrol, la responsabilidad, la cooperación, la solidaridad y la tolerancia.
Jugadores, familias y cuerpo técnico comparten una misma cultura de respeto. El club espera juego limpio, autocontrol, buen ejemplo en la grada, corrección en la victoria y en la derrota, y rechazo expreso a cualquier forma de violencia.
El reglamento construido por el club concreta normas básicas de conducta, disciplina, convivencia y respeto hacia entrenadores, compañeros, árbitros, rivales e instalaciones. También recoge medidas disciplinarias cuando esas normas se incumplen.
El protocolo interno frente a la violencia se aplica a toda la actividad deportiva del club, incluidos partidos, entrenamientos, viajes y entornos digitales. Su prioridad es prevenir, actuar con diligencia y proteger siempre a la persona afectada.
Las familias forman parte activa del entorno educativo del club. Se espera que acompañen desde el respeto, animen sin presionar, valoren el esfuerzo por encima del resultado y contribuyan a un ambiente positivo en la grada.
La normativa federativa completa el marco de funcionamiento del club y recoge los reglamentos generales, disciplinarios y de competición aplicables.
Ver normativa RFFMEl club mantiene una política de tolerancia cero frente a cualquier forma de violencia, ya sea física, verbal, psicológica, sexual, discriminatoria o digital.
Rechazamos insultos, amenazas, humillaciones, gestos agresivos y cualquier conducta que dañe la dignidad, la seguridad o la convivencia dentro del deporte.
Como parte de esta política, se establecen una serie de acciones clave:
Educamos en autocontrol, respeto, deportividad y convivencia positiva.
El club dispone de protocolo interno, medidas de protección y cauces claros para intervenir.
La prioridad es siempre la seguridad y el bienestar de la persona afectada.
El club asume la protección de niños, niñas y adolescentes como una prioridad estructural. La práctica deportiva debe desarrollarse en un entorno seguro, inclusivo y respetuoso.
Por eso trabajamos con medidas de prevención, sensibilización, formación, protocolos claros y canales confidenciales de ayuda.
En algunas jornadas, el club comparte un tercer tiempo invitando al equipo rival a tomar algo después del partido. Es una forma de reforzar la convivencia, rebajar tensiones y recordar que el deporte también debe dejar buenos encuentros fuera del juego.
Esta iniciativa conecta con una idea simple: se puede competir con intensidad y, al mismo tiempo, tratar al rival con respeto y cercanía.
Desde la actividad diaria del club, buscamos contribuir, a pequeña escala, a una comunidad más saludable, igualitaria e inclusiva. Para ello, nos alineamos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible recogidos en la Agenda 2030.